pm -2020CongregacionLocal

Cinco Elementos Esenciales Que Definen Una Congregación Local

 

El mundo denominacional ve la salvación como una experiencia independiente e individualista para cada hombre o mujer que acepta a Jesús como su Salvador personal.  En contraste, la Biblia describe la salvación como una experiencia corporativa que no se puede tener independientemente de la membresía y participación en la iglesia.  De esto quiero hablarles hoy, sobre la congregación de Cristo, y específicamente sobre la congregación local.

 

EL SIGNIFICADO DEL TÉRMINO “EKKLESIA”

Cuando el Nuevo Testamento menciona la palabra “iglesia”, hay algunas cosas que nunca significa. Nunca significa edificio. Nunca significa una organización religiosa hecha por el hombre o una fiesta religiosa.

Por otro lado, la palabra “iglesia” SIEMPRE significa “el pueblo de Dios”. Hay algunas traducciones de la Biblia como la versión llamada Oráculos Vivientes publicada por Alexander Campbell en 1826 en donde no se encuentra la palabra “iglesia”. Siempre traduce la palabra griega “ekklesia” como congregación. Por lo tanto, en Mateo 16:18 Jesús dijo:

Mt.16:18 “Sobre esta roca, edificaré mi congregación”.

Por supuesto, la palabra “iglesia” es una palabra tan popular en la jerga religiosa moderna, es difícil deshacernos de ese término.  Pero usted, cuando lee la Biblia y se encuentra con la palabra “iglesia”, comprenda que debería interponer la palabra “congregación” o asamblea en su lugar, porque eso es lo que significa la palabra.

El Nuevo Testamento usa la palabra “congregación” en referencia a los seguidores de Cristo en tres sentidos diferentes pero relacionados.

 

(1) Primero, todo el pueblo de Dios en todo el mundo se llama la iglesia universal o “la gran congregación”.

Este es el lenguaje de la Biblia en el Salmo 22:25.

Salmo 22:25 “De ti será mi alabanza en la gran congregación.” 

Aquí en el Salmo 22, David profetizó acerca de la obra del Mesías, y una de las cosas que lograría a través de su muerte y resurrección es que redimiría a un pueblo para sí mismo y David llama a este pueblo redimido ” la gran congregación”,  compuesta globalmente de todos los cristianos, no solamente de los judíos creyentes sino también de los gentiles. El pueblo de Dios ya no consistiría solamente en la congregación de Israel sino que sería “la gran congregación”, “la iglesia universal”.

 

(2) La palabra iglesia también se utiliza en el sentido local, para referirse a congregaciones de cristianos neotestamentarios que se organizan en diversas regiones y localidades del mundo.

1 Corintios 1:2 habla de “la iglesia de Dios en Corinto”. Esa era la congregación local en la ciudad de Corinto. De nuevo, en Romanos 16:16, Pablo escribió:

Ro.16:16 “Os saludan todas las iglesias de Cristo.”

Todas las diversas congregaciones locales en diferentes comunidades y ciudades de todo el mundo mandaron saludes a los hermanos en Corinto.  Cada congregación local es autónoma y uno no puede ser cristiano sin ser parte de una congregación.  Efectivamente, en Hechos 20:28, Pablo utiliza la metáfora del rebaño para describir la congregación local.

Hechos 20:28 “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.”

Cada oveja tiene que ser parte de un rebaño. Es allí entre el rebaño dentro del redil de Cristo donde encontramos refugio del peligro. Si usted cree que puede llevar una vida llena, segura y vibrante sin la corrección, dirección, alimentación, y protección de la iglesia local, usted ha rechazado la sabiduría de Dios.   Gracias a Dios por la congregación local porque aparte de ella, seríamos ovejas vagando por doquier sin la protección del redil y nos convertiríamos en presa fácil para el león rugiente.

 

(3) El tercer significado de la palabra “iglesia” es en referencia a la asamblea. 

La congregación local periódicamente se reúne en una asamblea, y a esa reunión la Biblia también llama “iglesia.”

1 Corintios 11:18 “Pues en primer lugar, cuando os reunís como iglesia”, es decir, en una asamblea de la congregación local.

En 1 Corintios 14:34, el apóstol escribió: “vuestras mujeres callen en las congregaciones”, es decir, en las asambleas de la congregación local, las mujeres no pueden hablar.

Estos son los tres sentidos de la palabra “iglesia’ que la Biblia usa para describir el pueblo de Dios: la iglesia universal, la iglesia local, y las reuniones de la iglesia local.

Cuando una persona es salva, después de creer en Cristo, arrepentirse, confesar su divinidad, y ser bautizado para el perdón de los pecados,  el Señor Jesús añade a esa persona a la iglesia universal (Hechos 2:47), es decir, a la gran congregación.

Después de que Cristo añade a una persona a “la gran congregación”, esa persona, según la Biblia, tiene la  responsabilidad de unirse e identificarse con una congregación local.

Durante aproximadamente ocho semanas a partir de mediados de marzo, para cumplir con la ordenanza gubernamental que prohibía reuniones de más de diez personas, algunas congregaciones grandes decidieron dividir la iglesia en pequeños grupos familiares en los cuales cada familia partió el pan y bebió la copa en sus respectivos hogares.  Lo que estas congregaciones hicieron fue una desviación del modelo bíblico.

Estos grupitos no eran congregaciones establecidas, según los términos bíblicos. Quiero considerar con ustedes hoy, ¿qué es una congregación local? ¿Qué constituye una congregación? ¿Podemos participar de la Cena del Señor y ofrendar estando separados de una congregación local?  La Biblia no guarda silencio al respecto.  No depende de nosotros determinar según nuestro criterio o capricho cuáles son los componentes esenciales de una congregación. El libro de los Hechos en particular junto con todos los escritos apostólicos del Nuevo Testamento describen el establecimiento y la organización de las congregaciones de Cristo en todo el mundo y pinta una imagen clara de cómo eran esas congregaciones y nos da cinco elementos esenciales que definen una congregación local.

 

 

I. UNA MEMBRESÍA DEFINIDA

EN PRIMER LUGAR, PARA QUE EXISTA UNA CONGREGACIÓN DEBE POSEER UNA MEMBRESÍA DEFINIDA.

Una congregación no es simplemente un grupo de cristianos que por casualidad se encuentran juntos en dado momento. En Mateo 18:20, Jesús hizo una declaración que ha sido mal aplicada y abusada quizás más que cualquier otra declaración que haya hecho.

Mateo 18:20  “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.”

Es un abuso de la Palabra de Dios usar este verso para definir una congregación de Cristo. Eso no era su propósito, y eso NO es su significado. El contexto en los versículos 15 al 20 muestra claramente que “los dos o tres” tienen referencia a testigos que se unen en una acción disciplinaria contra un cristiano pecador.

Mateo 18:15 “para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.”

Por eso, Cristo no dijo, “donde están dos o más congregados en mi nombre”…Cristo especifica dos o tres. No está hablando de uno ni de cuatro ni de cinco. Jesucristo está presente con estos dos o tres testigos respaldando su obra disciplinaria.  Bíblicamente, tienen que haber dos o tres. No pueden haber más ni menos.

Es un error sacar este versículo fuera de su contexto. No tiene nada que ver con hermanos reunidos para adorar a Dios. Por favor no lo use de esa manera. Cuando lo hace, está haciendo un abuso de la palabra de Dios.

En cambio, la Biblia describe la congregación de Cristo como algo mucho más estable y formalmente organizado.  Como Pablo explica 1 Corintios 12:27,  cada iglesia local es un cuerpo.

1 Co.12:27  “Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.”

Es una entidad “bien concertada y unida entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente” (Efesios 4:16).  Existe una cohesión con todas sus partes ligadas, trabajando en unísono.

No es un conjunto de piezas sueltas amontadas.  No es una mano, un pie, una rodilla, una vesícula biliar todos hacinados o apilados. A eso no lo llamaríamos cuerpo, sino un amontonamiento de las partes de un cuerpo.  Incluso si agregáramos todos los demás componentes necesarios para tener un cuerpo, solamente sería una pila de las partes de un cuerpo. Un cuerpo requiere una organización formal y compleja, sostenido y ajustado por todos los ligamentos. Ese es el concepto bíblico de una congregación.  No es un grupo de hermanos que deciden de improviso amontonarse por unos dos o tres domingos.

Además de tener una membresía definida, la Biblia da otras características aún más específicas de las congregaciones de Cristo que están siempre y esencialmente presentes cuando se cumple la voluntad de Dios.

 

II. IDENTIDAD LOCAL Y DURADERA

EN SEGUNDO LUGAR, PARA QUE EXISTA UNA CONGREGACIÓN ES PRECISO QUE TENGA UNA IDENTIDAD LOCAL Y DURADERA.

Pablo escribió “a la iglesia de Dios que está en Corinto ” (2 Co.1:1).   Dirigió su carta a Filemón y “a la iglesia que está en tu casa” (Filemón 1,2).  Estas congregaciones tenían identidades permanentes y establecidas en la comunidad.

Nuestros hermanos que se escondieron en sus hogares durante esta crisis y afirmaron participar en secreto de la Cena del Señor no tenían una identidad local. Una congregación debe tener una imagen propia reconocible e identificable en la comunidad que la diferencie de una residencia común. Y esto se hace muchas veces colocando un rótulo que indica que allí se reúne la iglesia de Cristo.  Sin embargo, no es esencial colgar un letrero, siempre y cuando publiquemos a la comunidad en la que estamos ubicados y a todo el mundo que somos una presencia permanente y autónoma y que estamos comenzando una obra en ese lugar.

Los hermanos que dividieron a la congregación establecida en filiales o sucursales escondiéndose en sus hogares durante varias semanas para tener cultos no se establecieron en la comunidad como nuevas congregaciones, sino que eran  subconjuntos de la congregación local que pronto se reunirían de nuevo como congregación al final de esta crisis. Estos pequeños subgrupos carecían de una identidad local. 

A la vez, para que una congregación sea legítima, debe establecerse con una visión de permanencia.  La Biblia nunca habla de una “congregación provisional”, un arreglo interino armado a la ligera para esconderse de los funcionarios del gobierno.

La palabra “establecer”, tal como la define el Diccionario Oxford es:

ESTABLECER – “iniciar o crear una organización, un sistema, etc. que esté destinado a durar mucho tiempo”.

El diccionario Cambridge define “establecer” de la siguiente manera:

ESTABLECER – “iniciar una empresa u organización que continuará por mucho tiempo“.

Ese es el significado de la palabra establecer. Cuando un predicador (o varios predicadores) entra a una comunidad para “establecer” una congregación, como lo hizo Pablo, lo hizo con la intención de que perdurara. Después de establecer las congregaciones en Listra, Iconio y Antioquía, volvió a visitar estas congregaciones con la expectativa de encontrarlas allí. Cuando regresó, fortaleció “los ánimos de los discípulos” y “constituyeron ancianos en cada iglesia” (Hechos 14:21-23).  Después de comenzar la iglesia en Corinto, Pablo se quedó allí 18 meses y se reunió con la iglesia (Hechos 18:11), y cuando se fue, la iglesia continuó existiendo. Cuando establecieron o “plantaron” una congregación de Cristo, estaban comenzando una obra nueva en una comunidad con el objetivo de que existiera durante muchos años en el futuro. La palabra usada en 1 Corintios 3:6 “yo planté” en referencia al establecimiento de una congregación implica permanencia.

1 Corintios 3:6 “Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios.”

Pablo dice que plantó la congregación en Corinto. Plantar es, por definición, “colocar (una semilla, bulbo o planta) en el suelo para que pueda crecer”. Este versículo esquematiza el plan de Dios para el establecimiento de iglesias fieles de Cristo. Se planta, y luego se riega, y Dios promete el acrecimiento. Se inicia una congregación nueva con la intención cuidadosamente planeada de va a crecer y perdurar.

 

Nunca leemos en ninguna parte de “una mini congregación provisional”.  La Biblia solamente habla de congregaciones establecidas.  No hay de otra.  La mayoría de los hermanos que fragmentar la congregación lo hicieron inocentemente con las más nobles intenciones.  Sin embargo, el acto de dividir la congregación en grupos para participar de la Cena del Señor pone en ridículo el concepto bíblico de la congregación establecida.

 

III. ASAMBLEAS PÚBLICAS

EN TERCER LUGAR, OTRO REQUISITO DE UNA CONGREGACIÓN DE CRISTO ES QUE TENGA ASAMBLEAS PÚBLICAS REGULARES.

En la Biblia, cada congregación de Cristo se reunía por lo menos el primer día de cada semana, como vemos en Hechos 20:7 y 1 Corintios 16:1,2.

Hechos 20:7 “El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche.”

¿Reunidos por quién? ¿Quién los reunió? Fueron reunidos por Cristo. Fue una convocación santa como confirma 1 Corintios 16:1-2, donde el apóstol ordena que cada cristiano ofrende el primer día de cada semana.

Y estas asambleas eran públicas, no privadas.  De hecho, esa es la definición de la palabra “congregación” (ekklesia) …ek significa “fuera de” klessia significa “llamamiento, llamados” ¿De qué somos llamados?  De nuestras casas.  Según el diccionario griego Thayer, la definición de ekklesia “una reunión de ciudadanos convocados a salir de sus hogares a algún lugar público, una asamblea”.   Entonces la palabra “congregación” implica una concurrencia, una reunión de personas que han sido llamadas a dejar sus casas y a aglutinarse como iglesia en un solo lugar.

En otras palabras, para que exista una congregación, todos los miembros tienen que congregarse en unísono.

En Romanos 16:23, leemos que un hermano llamado Gayo fue anfitrión de la IGLESIA ENTERA (ekklesia). 

Romanos 16:23  “Os saluda Gayo, hospedador mío y de toda la iglesia. Os saluda Erasto, tesorero de la ciudad, y el hermano Cuarto.”

De acuerdo con el diccionario Griego Vine esto sugiere que la iglesia en Corinto estaba “acostumbrada a reunirse en su casa”, es de decir en la casa de Gayo. Es probable que Gayo haya sido el hospedador no solamente de Pablo, sino de toda la iglesia en Corinto en sus reuniones dominicales y en otros momentos. Si así es, si el hermano hospedó a toda la congregación en Corinto, ese hermano ha de haber tenido en sala grande para acomodar a todos los miembros, que parece que en Corinto había muchos.

1 Corintios 14:23 encontramos otra vez esta expresión “toda la iglesia”.

1 Co.14:23 “Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos?”

Había incrédulos en la asamblea. Y ellos podían entrar en la asamblea sin pedir permiso.  Simplemente entraban. 

1 Corintios 14:24-25 “Pero si todos profetizan, y entra algún incrédulo o indocto, por todos es convencido, por todos es juzgado; 25 lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros.”

Para poder llamarse una congregación, se tiene que invitar al público.  Esto es evidente ya que el pasaje dice “si entra algún incrédulo o indocto”.

Les cuento el caso de un predicador que durante esta crisis dejó de congregarse con la iglesia local.  En vez de congregarse, él y su esposa se quedaron en casa y tuvieron “culto” a puertas cerradas. Nadie fue invitado. De hecho, sus hijos no fueron invitados. Ningún hermano fue invitado. Nadie de la comunidad fue invitado.  El predicador y su esposa pudieron haberse congregado con la iglesia local, pero decidieron quedarse en casa. Esto viola el modelo bíblico que encontramos aquí en 1 Corintios 14:23-25 que indica que cada asamblea de la iglesia local debe llevarse a cabo con el objetivo en mente no solamente de edificar a la congregación, sino también de convertir a los perdidos. Lo triste es que este hermano predicador se ha puesto rebelde y soberbio y no quiere arrepentirse.  No seamos como él hermanos.

Creo que todos reconocemos que las asambleas de la iglesia son públicas. Por eso en los folletos y anuncios e incluso a veces en los rótulos escribimos “Bienvenidos a todos”.   Es porque en el culto enseñamos la palabra de Dios de manera pública.

Como Pablo les recuerda a los obispos de la iglesia en Éfeso en Hechos 20:20:

Hch.20:20 “y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas”.

El enseñó a estos ancianos durante su estadía en Éfeso privadamente, en las diferentes casas de los ancianos, pero también públicamente, lo cual implica que les enseñaba en la asamblea pública de la iglesia.

 

Y estas reuniones públicas constaban de todos los miembros de la congregación en un solo lugar.  En contraste, durante esta crisis, la decisión de algunos líderes de fragmentar la congregación se parece mucho a la Escuela Dominical, ya en los dos casos se divide la asamblea pública de la iglesia en grupos para enseñar la palabra de Dios o para participar de la cena divina.

1 Corintios 11:18  “Pues en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo.

La práctica establecida de la iglesia primitiva era que todos los miembros se reunieran como iglesia para partir el pan, sin dividir la congregación en grupos.

1 Corintios 11:20  “Cuando, pues, os reunís vosotros, esto no es comer la cena del Señor.”

Estos hermanos se habían reunido como iglesia para comer la cena del Señor, pero habían cambiado el modo de participar de ella a tal punto que ya ni siquiera era reconocible o identificable como la Cena del Señor. En cambio, cada uno participaba de su propia cena. Aparentemente, había pequeñas facciones dentro de la congregación en Corinto en las que cada domingo cada hermano comía su propia cena en pleno culto. El apóstol no reconoció estas diversas cenas como la Cena del Señor.  Tampoco aprueba el Señor en la actualidad que la congregación se fragmente en grupos para participar de la cena.

Entonces, para que haya una congregación de Cristo, es preciso tener asambleas públicas semanales hasta que Cristo venga.

 

IV. UN LIDERAZGO RECONOCIDO

EN CUARTO LUGAR, PARA QUE UNA CONGREGACIÓN EXISTA, ES NECESARIO QUE TENGA UN LIDERAZGO RECONOCIDO.

Incluso en una congregación sin ancianos, debe haber líderes capacitados para guiar a la congregación a una organización completamente desarrollada. Una congregación sin plan y sin la intención de desarrollar líderes y alcanzar madurez organizacional anda en contra de la voluntad de Dios. Tito 1:5.

 

V. UN TESORO

POR ÚLTIMO, UNA CONGREGACIÓN DEBE TENER UN TESORO DE ACUERDO CON 1 CORINTIOS 16:1,2.

Leamos “Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo . . .”  

La palabra griega traducida guardándolo significa:

GUARDÁNDOLO (Gr. thesauritzo) – “atesorándolo (es un verbo relacionado con el sustantivo thesauros que significa tesorería, almacén, tesoro). Se usa de guardar tesoros. . .” (Diccionario griego Vine).

Por eso, la traducción de Dr. James McKnight y Alexander Campbell traducen esta expresión en 1 Corintos 16:2 como “depositándolo en el tesoro”. Así el individuo tiene la responsabilidad de dar y la congregación tiene la responsabilidad de recolectar.

Por eso, estos hermanos que supuestamente ofrendaron en sus casas por unas cuantas semanas lo hicieron estando apartados de la congregación. Digamos que una congregación se dividió en cuatro subgrupos, y cada uno de estos recolectó la ofrenda, para después depositar el dinero en un tesoro central. Esta es práctica plenamente sectaria.

 

RESUMEN

Hemos estudiado cinco características necesarias para que un grupo de personas pueda llamarse una congregación de Cristo.  De lo que hemos estudiado concluimos que una o dos familias que se reúnen en su casa de verano por varias semanas durante sus vacaciones a Costa Rica no es una congregación. Tampoco podemos llamar congregación a una o dos familias que tienen cultos improvisados ​​en su hogar durante algunas semanas (porque las autoridades civiles aprobaron una ley anti-bíblica).  Estos hermanos que se reunieron no tuvieron ninguna intención de comenzar una obra nueva para poder evangelizar, sino que su intención era disolverse después de unas cuantas semanas. Obviamente, no iban a ordenar ancianos, y no tenían la intención de acumularse un tesoro. Como los quiera llamar, estos grupitos no eran congregaciones de Cristo, no de acuerdo con el modelo bíblico.

Se cuenta que el presidente Abraham Lincoln estuvo una vez envuelto en una disputa con un colega. Incapaz de hacer que su oponente viera su error, Lincoln le preguntó: “Dígame, ¿cuántas patas tiene una vaca?”

“¿Qué?” respondió el hombre, “pues, cuatro, por supuesto”.

Él dijo: “Ahora suponga que llamemos “pata” a la cola de la vaca. Entonces, ¿cuántas patas tiene la vaca?

“Cinco”, respondió el hombre.

“Es ahí donde se ha equivocado, amigo”, dijo Lincoln. “Llamar pata a la cola de una vaca no la convierte en pata”.

Una persona puede llamar a estos pequeños grupos improvisados ​​”congregaciones establecidas”, pero eso no los convierte en “congregaciones”. Llamémoslos lo que son: farsas (arreglos provisionales no bíblicos, ideados por humanos)

Pues, hermanos, la congregación local es la entidad que Dios ha establecido para llevar a cabo la participación de la cena del Señor y no tenemos ninguna autoridad para participar de la cena del Señor como individuos o familias aparte de la congregación establecida. 

 

 

1 CORINTIOS 10:17  “TODOS PARTICIPAMOS DE AQUEL MISMO PAN”

Pablo dice a la congregación en Corinto, 

1 Corintios 10:17 “Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan.”

Los hermanos de la congregación en Corinto eran un solo cuerpo, el cuerpo de Cristo en esa comunidad, pero no estaban participando de un solo pan.  La congregación estaba dividida, cada uno tenía su propia cena.

¡Pablo les dice que no!  Que toda la congregación, “los muchos” que formaban el cuerpo de Cristo en Corinto debían todos participar de un solo pan, porque ese pan representa la unidad dentro de la congregación.

Estos subgrupos de la congregación local que algunos hermanos crearon, cada uno tenía su propio pan. Por lo tanto si la congregación se dividió en cuatro grupos, entonces esa congregación local participó de cuatro panes.  Y esto contradice la ordenanza apostólica, “Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan” (1 Co.10:17).

Ningun ser humano, sea obispo, diacono, evangelista o líder tiene la autoridad de cancelar esta reunión. Es una santa convocación.  Solamente aquel que convocó la reunión la puede cancelar (y ése es Cristo).  En el caso de que nadie pudo llegar no se ha cancelado la reunión – simplemente nadie pudo llegar.

 

 

HEBREOS 10:25 “NO DEJANDO DE CONGREGARNOS”

Quiero recordarles que la palabra “congregarse” en Hebreos 10:25 episunagogué según el Diccionario Griego Strong significa:

«CONGREGARNOS» – “episunagogué “una colección completa; específicamente reunión cristiana” (Diccionario Griego Strong).

No dejar de congregarnos significa por lo tanto, no faltar a la asamblea, o sea, la colección completa.  Tiene que haber una colección completa de hermanos y hermanas el domingo para partir el pan. Esto es lo que significa la palabra traducida “congregarse” en Hebreos 10:25…”una colección completa”.

Si usted, pudiendo congregarse, se quedó en la casa un domingo, la reunión quedó incompleta y usted dejó en apuros a la iglesia, porque la congregación necesita que usted esté allí para exhortar a los hermanos y estimularlos al amor y a las bunas obras (Hebreos 10:24). 

Si usted hizo todo lo posible por ir al culto, y todas las entradas y salidas de la colonia estaba bloqueadas y no había forma de llegar a la reunión, después de buscar por todos los medios, entonces usted no dejó de congregarse, porque en el griego, la palabra “dejar” denota un acto voluntario (Hebreos 10:26).

«DEJANDO» – “dejar atrás; desamparar, abandonar, dejar en apuros” (Diccionario Griego Vine).  

Es decir, no le dio importancia la reunión.  La dejó. La desatendió.  En contraste, cuando alguien hace todo lo posible por llegar al lugar designado de reunión y es impedido providencialmente, es hospitalizado, está enfermo, fue detenido por el policía no ha desamparado la reunión; no ha desatendido la asamblea. No pudo asistir, pero no ha dejado de congregarse. Tanto el apóstol Juan como el apóstol Pablo durante la temporada de sus encarcelamientos evidentemente no se congregaron con la iglesia, pero ninguno de los dos “dejaron de congregarse” (Ap.1:10; Hch.24:27).  De nuevo, “dejar” implica una acción voluntaria.  Sin embargo, es necesario “procurar con mucho deseo” asistir a la reunión, y si somos estorbados por Satanás o providencialmente impedidos y está fuera de nuestro alcance, no hemos “dejado” de congregarnos (1 Ts. 2:17,18; 2 Co.8:11).

Por otro lado, si usted, se quedó en la casa y tal vez con las más puras intenciones participó de la cena del Señor como familia en lugar de reunirse con la congregación, usted cometió pecado, porque usted no tiene el derecho de participar de la cena del Señor estando separado de la congregacional local.  Le imploro en el nombre de Cristo que se arrepienta. Dios entiende, es misericordioso, y es fiel y justo para perdonarnos si le confesamos humildemente nuestros pecados.  Pero si somos soberbios y negamos nuestros pecados, nos convertimos en mentirosos y la Palabra de Dios no está en nosotros (1 Juan 1:8-10).

Gracias a Dios por su amor y sabiduría al diseñar una sociedad de amigos y hermanos que la Biblia llama la congregación de Cristo, una colectividad local en la cual podemos encontrar protección alimentación, compasión, compañía, crecimiento y comunión con Dios y su pueblo. 

 

[Este estudio escrito por P. Melton fue presentado el 16 de junio de 2020 ante varios predicadores y líderes. Derechos de autor © 2020. Todos los derechos están reservados. Estamos complacidos de conceder permiso para que este artículo sea reproducido en su totalidad en forma electrónica para exponerlo en en páginas Web o en publicaciones siempre y cuando las siguientes estipulaciones sean observadas: (1) la página Web URL específica de IglesiadeCristoNT.org debe ser anotada; (2) el nombre del autor debe permanecer adjunto al artículo; (3) deben ser reproducido exactamente como aparece en el original sin alteraciones.]

Comments are closed.