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La Edad del Bautismo

 

Pregunta: ¿Cuántos años debe tener un joven para ser bautizado?  ¿Cuáles son las pautas bíblicas acerca de la edad del bautismo? (E.E.U.U)

 

 

 

Respuesta: Sé que todo padre piadoso espera con ansias el momento en el que su hijo decida seguir a Jesucristo.  A menudo los padres son tan deseosos de bautizar a su hijo que lo hacen cuando de la primera muestra de interés (porque no quieren que su hijo pierde el interés).  Sin embargo, en realidad termina bautizándolo antes de que esté listo.  Entonces, ¿cómo sabemos que un joven está listo?

 

CINCO CRITERIOS PARA SABER CUANDO BAUTIZAR

A continuación estudiaremos cinco criterios presentados en la Biblia que indican que un joven ha alcanzado la «edad de responsabilidad» y que está listo para bautizarse.

(1) En primer lugar, el joven debe tener aproximadamente 12 años.  Fue a esta edad, que Jesús les anunció a sus padres por primera vez que era necesario estar en los negocios de su Padre Celestial (Lucas 2:41-51).  Normalmente es a los 12 o 13 años cuando el niño entra en la etapa de la adolescencia y la pubertad, y deja atrás la etapa de la niñez.  Los sociólogos nos informan que algunas niñas se maduran a una edad más temprana, entre los 10 y 14 años y el varón por lo general a los 12 años.

(2) El segundo criterio para bautizarse es que el joven tiene  que tener una consciencia culpable.  Es importante que él sienta culpa incesante.  Para bautizarse tiene que sentirse continuamente sucio ante Dios y «aspirar una consciencia limpia» (1 Pedro 3:21). Por lo general, los niños menores de 12 años tienen pequeñas “chispas” momentáneas y pasajeras de culpa.  Pero para bautizarse, le tiene que molestar constantemente la conciencia.

(3) En tercer lugar, el joven tiene que poder razonar de manera abstracta.  1 Corintios 13:11 dice: «Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño».  Por ejemplo, tiene que ser capaz de comprender la naturaleza simbólica de la cena del Señor.  El razonamiento abstracto en el joven es necesario para ser bautizado. Y el niño no desarrolla esa capacidad hasta después  de los 12 años.

(4) En cuarto lugar, tiene que mostrar responsabilidad, signos de madurez.  Lucas 14:27,28 dice: «Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. 28 Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?»  Tiene que poder «calcular el costo» de servir a Cristo para hacerse discípulo de él. 

(5) En quinto lugar, tiene que mostrar interés en asuntos espirituales por sí solo.  Romanos 8:6 dice: «Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz».  Por ejemplo, Jesucristo a los 12 años estaba sentado con las Escrituras en mano, hablando de ellas con otros.   Si el joven no toma la iniciativa de perseguir el conocimiento bíblico por si solo (sin la exhortación de sus padres), no está listo.

Tengamos mucho cuidado de no bautizar a alguien que no satisfaga los 5 criterios antes mencionados.

 

FALSOS INDICIOS

Puede ser confuso para los padres porque a veces pensamos que hay señales de que se encuentran listos para ser bautizados, pero no lo están.

(1) Por ejemplo, el niño NO ES responsable solo porque haya hecho algo malo por motivos egoístas.  Pensamos: “Cometió pecado” y necesita perdón.  Pero puede ser un falso indicio porque el niño solamente está explorando y realmente no es capaz de verdaderamente comprender lo que es el pecado.  Stg.1:14,15 dice: «sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte».

Para poder cometer pecado, hay que sentir concupiscencia (deseos impíos).  Tiene que ser capaz de ser seducido y tentado por sus propios deseos carnales, porque de allí viene el pecado.  Empieza a tener «su propia concupiscencia» cuando entra la etapa de la pubertad. 

(2) Tampoco está listo para bautizarse solamente porque puede recitar el plan de salvación.  Uno puede enseñar a un loro a memorizar el plan de salvación.  

(3) De igual forma, no está listo solamente porque sabe adónde van los pecadores. 

(4) Tampoco está listo simplemente porque tiene miedo de ir al infierno cuando muera. Permítame treinta minutos con un niño de cinco años y yo puedo asustarlo y espantarlo hablándole del infierno al punto que estará tan aterrorizado con miedo atroz que no podrá dormir.  No obstante,  eso no quiere decir que el niño está listo para bautizarse.   Si su niño mucho menor de doce años tiene miedo del infierno, usted  debería tranquilarlo y apaciguar sus temores, y explicarle que el infierno no es para los niños, sino para los jóvenes.

 

EL PECADO DE BAUTIZAR A UN NIÑO

Estamos cometiendo un gran pecado si bautizamos a un niño.  El bautismo infantil no es bíblico.  Los niños no son responsables ante Dios.    Son inocentes (Job 4:11).  Proverbio 22:15 dice: «La necedad está ligada en el corazón del muchacho; mas la vara de la corrección la alejará de él».  Lo que está ligado en el corazón del muchacho no es el pecado, es la necedad. Esta clase de necedad puede ser alejado de ellos usando la vara de corrección.  Algunos confunden la necedad del niño, las sandeces que habla, las cosas insensatas, tontas y locas que hace con el pecado.  La necedad no es pecado, pero el pecado es necedad.   En la edad de la responsabilidad, el niño ya empieza a ser tentado por sus propias concupiscencias a violar la ley de Dios, y ahora ya no es necedad de niño, sino pecado de adulto (Ro.7:9).

 

TRES PELIGROS

Existen por lo menos tres peligros que resultan de bautizar a alguien muy joven.

(1) Primero, realmente no lo estaríamos bautizando, sino solamente mojándolo, porque no es pecador todavía.

(2) Segundo, estamos cometiendo sacrilegio, profanación e irreverencia de las cosas sagradas de Dios cuando bautizamos a alguien muy joven.  Oí de una niña de como 9 años que fue bautizada e inmediatamente después salió de la capilla a jugar escondite.  Hermanos, algo anda mal con eso.

(3) Si lo bautizamos demasiado joven, siempre tendrá dudas de su bautismo y se preguntará si fue bautizado muy tierno.

Hermanos, usemos de mucha cautela en este asunto para seguir las pautas dejadas por Dios acerca de la edad de responsabilidad.

 

 

[Este estudio escrito por P. Melton fue publicado en noviembre de 2016 en El Mensajero (en la columna bimestral de El Díscipulo Inquisitivo).]

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