pm -2016Fornicar

Pecar contra su propio cuerpo

 

Pregunta: ¿Qué significa 1 Corintios 6:18, donde dice que la persona que fornica peca contra su propio cuerpo?

 

 

Respuesta: Leamos el texto:

1 Corintios 6:18  “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.”

Huid de la fornicación.  Es un mandamiento de Dios huir de la inmoralidad sexual.  La palabra “huir” significa “fugarse o evitar por medio de correr” (Thayer). Si queremos evitar la fornicación, cuando se nos presenta la oportunidad, no  podemos  quedarnos fijos para resistir la tentación, sino físicamente huir tal  como lo hizo José cuando la mujer de Potifar trató de seducirlo (Génesis 39:12). El hombre no puede razonar o argüir con el pecado de fornicación. Tenemos dos opciones: Huir de ella, o ser atrapados por ella. Un poeta griego escribió que la fornicación es “un amo loco y furioso”.

 La manera de huir de la fornicación, aparte de físicamente correr es: 

(1) disipar de la mente toda imaginación lascivo

(2) evitar cuidadosamente los desencadenantes (películas y revistas con escenas sexuales, bailes, etc.) y ocasiones para cometer fornicación  y

(3)  mantener templanza y control habitual en el uso de comida y bebida, lo cual le ayudará a controlar su apetito sexual.

Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.  Ya que el emborracharse y otros vicios semejantes en verdad son pecados que hacen daño al cuerpo, ¿cómo es que estos pecados están fuera del cuerpo?

El Léxico Griego Vincent explica que  cuando se emborracha o comete otros pecados, “«el cuerpo no es el instrumento, pero el sujeto. Pero en el acto de fornicación, el cuerpo es el instrumento de ese pecado, y es rendido a otro ser humano interiormente y exteriormente».

¿Cómo es la fornicación un pecado contra nuestros propios cuerpos? 

Veamos tres formas:

(1) En primer lugar, el fornicario peca contra su propio cuerpo porque entrega autoridad sobre su cuerpo a alguien que no sea su esposo(a).  El comentarista Alford dice:

«La fornicación es alienar ese cuerpo que es del Señor, y hacerlo el cuerpo de una ramera es un pecado contra el propio cuerpo del hombre, contra la verdad y naturaleza de su cuerpo. No es un EFECTO sobre el cuerpo producido por la participación en cosas que proceden de afuera, sino una contradicción a la verdad del cuerpo, producido dentro de si mismo». 

Cuando el fornicario entrega su vida a una prostituta, y mezcla su vida con la de ella, de esa manera pierde el poder de manejarlo como él quiere.  En este acto, le cede el derecho de controlar su propio cuerpo a otra, y así entra en servidumbre a esa prostituta (1 Co.7:4).  Su cuerpo pertenece a su esposa y a Dios (1 Co.6:19), pero no a una prostituta.  En otras palabra  al unirse con la ramera, pierde autoridad sobre su cuerpo, transfiriéndolo a alguien que no es propietario de él y así peca contra su cuerpo.

(2) La fornicación ha producido enfermedades dolorosas y espantosas, ha enervado al hombre, y acortado el tiempo de su vida. Ningún otro pecado ha tenido efectos tan destructivos sobre el cuerpo que la fornicación (Albert Barnes). Ponemos nuestro cuerpo en peligro de contraer enfermedades como el SIDA que son destructivos al cuerpo.

(3) La fornicación es un pecado contra el cuerpo porque hace que el cuerpo entero se convierta en instrumento de pecado (en lugar de solo una parte). McGarvey dice:

«La correlación entre el estómago y la comida es transitoria, finalizando en la muerte, pero esa entre el cuerpo y el Señor es hecha eterna por la resurrección. Ahora, otros pecados, incluso la embriaguez y la glotonería, son pecados fuera del cuerpo; esto es, pecados contra esas partes del cuerpo que no serán inherentes a él en el estado futuro (Ap. 7:16), y de ahí que no afecte directamente a ese estado futuro, pero la fornicación junta la totalidad del cuerpo en unión pecaminosa a un cuerpo de muerte, así que viene a ser una carne con la ramera condenada, y por ello se desune totalmente del cuerpo místico de vida en Cristo Jesús, y así afecta directamente al futuro estado del cuerpo».(McGarvey).

* Algunos han tomado la palabra “cuerpo” de manera figurativa diciendo que no se refiere al cuerpo físico, sino al “cuerpo marital” o al “cuerpo místico de Cristo” que es la iglesia.   Pero el texto dice que “peca contra su PROPIO cuerpo”, no el de Cristo, ni el “cuerpo  matrimonial” sino el del individuo (1 Co.7:4).  “Cuerpo matrimonial” sería un uso antinatural de la palabra.  No hay razón por qué imponerle un significado figurativo, cuando se entiende perfectamente de forma literal. 

Palabra Final:  Este texto enfatiza  que la fornicación es un pecado más grave que otros pecados.  Tenemos que huir de ella, porque es dañina, escandalosa, e impropia para un cristiano, y destruye su  influencia.  No solo evitémosla, sino también todas las ocasiones que nos pueden llevar a cometerla, y cualquier cosa que nos incentiva a participar en ella.     

 

 

[Este estudio escrito por P. Melton fue publicado en julio de 2016 en El Mensajero (en la columna bimestral de “El Discípulo Inquisitivo”). Derechos de autor © 2016. Todos los derechos están reservados. Estamos complacidos de conceder permiso para que este artículo sea reproducido en su totalidad en forma electrónica para exponerlo en en páginas Web siempre y cuando las siguientes estipulaciones sean observadas: (1) la página Web URL específica de IglesiadeCristoNT.org debe ser anotada; (2) el nombre del autor debe permanecer adjunto al artículo; (3) deben ser reproducido exactamente como aparece en el original sin alteraciones.]

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